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    September 29

    Trata de Y tú, cómo te resistes?

     

    Cita  (De IndiaSalvaje)

    Y tú, cómo te resistes?

    Desde que aprendí a leer, he sido algo así como un scanner de información. Terminé rompiendo el diccionario que había en casa de tanto consultarlo y decía que leía hasta el envoltorio del papel higiénico (¡y era cierto!). Muchas veces, tenía auténticos embrollos por leer dos libros al mismo tiempo que afirmaban exactamente lo contrario. Solucioné esto dejando entrar los conceptos y confiando en que, en algún momento, se iría a realizar una síntesis en mi interior… cosa que sucedía.

    Lo que comencé a darme cuenta era que toda esa monumental información era, a la vez, una excusa y una carga. Una excusa porque me era más simple leer que practicar, porque siempre me faltaba aprender algo más, porque ser una eterna estudiante era más fácil que ser una maestra. Una carga porque tanto conocimiento acumulado exige ser concretado, porque el palabrerío aprendido está bueno para hermosas charlas entre “iniciados” pero no sirve para realmente disfrutar una vida plena. Se necesita acción.

    Así que, por un lado, me propuse leer con la única condición de descubrir cómo llevarlo a mi vida diaria y, por otro lado, hacer seminarios o estudios o terapias que se focalicen en llevar una espiritualidad práctica, cotidiana, integrada. Tanto en mi vida personal como profesional, éste es mi propósito continuo (porque siempre se está evolucionando).

    Percibo que ésta es una falencia enorme en la mayoría de las personas que desean hacer cambios en sus vidas. Están llenos de información, hacen decenas de talleres, pasan de una terapia a otra, pero no logran más que correcciones cosméticas, no profundas. Otros, por el contrario, sienten la urgencia de realizar transformaciones, pero no están suficientemente orientados acerca de nuevas visiones y recursos para lograrlas. Unos y otros, en un cierto punto, se topan con las resistencias del Ego y no inician o abandonan o dejan inconcluso el camino que los llevará a innovadoras y ricas etapas de su desarrollo. ¿De qué formas lo haces? Veamos algunas:

    Adicción al sufrimiento:

    ¿te resulta extraño?;  sin embargo, en una cultura que privilegia la lucha, el esfuerzo y la superación de dificultades a cualquier costo, esto termina siendo una identidad: “el sufrido”. Pasa a ser una forma de vida, una seguridad saber que seguirás padeciendo y enfrentando problemas por siempre.

    Comunicación negativa:

    contar todo el tiempo tus dificultades, tratando de que las entiendan y te compadezcan o te valoren o te aprueben por ello es un gran obstáculo. Esto puede incluir escuchar las de los otros, siendo la “oreja perfecta” y dando consejos y ayuda sin cesar.

    Orgullo: así como puedes sentirte orgulloso de tus logros, también puedes estarlo de tus múltiples inconvenientes. Esto es insidioso y sutil, pero quizás te haga sentir “especial” estar lleno de cargas y seguir adelante.

    Búsqueda de entendimiento: pasar la vida tratando de comprender las causas por las que eres cómo eres y lo que te sucedió puede ser una buena forma de quedarte en lo mismo. No es necesario que sepas todo para cambiar.

    Tiempo: “estoy demasiado ocupado”, “no dispongo de tiempo para mí”, “si no funciona rápido, no me sirve” son excelentes pretextos. Es cierto que vivimos tiempos rápidos, pero hemos hecho eso justamente para no ocuparnos de nosotros mismos. Nada de lo que hagas fuera de ti te traerá la paz, la alegría de vivir y el amor que anhelas.

    Dinero: seguramente la excusa mayor. Gastarás en una heladera nueva, en otro abrigo para el niño, en salir a comer, en… lo que sea, menos en tu propio desarrollo. Eso es lo último, si sobra. Después, te preguntas porqué te sientes vacío, deprimido, ansioso, desmotivado.

    Seguramente, si eres sincero contigo mismo, te habrás sentido identificado con algunas de estas resistencias. Comprende que es normal sentirlas, porque el Ego no quiere cambiar, desea seguir conservado el poder y manejarte a través de sus miedos, prevenciones y controles. Pero, también entiende que el Ego es un instrumento de tu Alma para moverte en el mundo. Por un error, él te manipula cuando eres tú el que debe ser su conductor.

    Advierte también que el cambio no es complicado ni difícil. No requiere de técnicas ni de rituales ni de más información. Es orgánico, simple, natural, fluyente, integrado. Contiene gracia, abundancia, sabiduría, creatividad por sí mismo. Sólo te pide que te pongas a ti mismo en el camino de tu alma y que desoigas la voz del Ego que te dice que todo eso son mentiras. Prueba y lo sabrás. Te lo garantizo. ¿Acaso no te lo susurra tu corazón también?

    April 18

    Abrazos gratis

     
     
    A todo correr por la calle veo a unos metros las cartulinas de unos chavales: ABRAZOS GRATIS.
     
    Cuando voy acercándome veo que tímidamente un grupo de tres chicas, muy jóvenes, dudan de interceptarme el paso. A medida que voy acercándome creo que les impongo, no se si por mi velocidad, la diferencia de edad o la timidez que pueden tener en ofrecerme sus abrazos gratis.
     
    Me paro, les sonrío y les digo:
     
       - Venga, las tres a la vez así podéis conmigo.
     
    Así, estando las tres juntas supongo que se cortarán menos.
     
    Efectivamente, abro mis brazos y más mal que bien las abarco y nos abazamos los cuatro.
     
    Dejo el abrazo y a dos metros un chaval con su cartulina ofreciendo esos abrazos gratis. Me dirijo a él.
     
     - Sí, tú también.
     
    Me abrazo a él y después sigo mi camino.
     
    De prisa, siempre ando como un misil. Muy deprisa. Y si encima la tengo, la prisa, más aún.
     
    Al cabo de unos pocos minutos me doy cuenta de que aún sigo con la sonrisa en la boca. Aún llevo dentro los efectos de esos abrazos.
     
    Abrazos sin estúpidos temores a que te tomen por tonto o a que te rechacen.
     
    Fáciles.
     
    Sin pedir nada a cambio, sin precio.
     
    Gratis.
     
     
     
    Pdta: me acabo de dar cuenta de que estoy sonriendo.
     
     
     
    July 27

    Réquiem. No es falsa moral III

    Al final le han cerrado la página. Otra más.
    Sin cumplir su palabra, aceptando retirar las fotos.
    Es mentira, no dan opciones; sus fuentes de ingresos, sus patrocinadores, quienes se gastan el dinero en publicidad tienen más poder que nosotros.
    Descanse en paz http://humoblanco.spaces.msn.com/ , descanse en paz "Los pasos que no doy" en sus jirones de sombras.
     
    July 17

    Diccionario

    AMOR: Palabra de cuatro letras, dos vocales, dos consonantes y dos idiotas.
    HARDWARE: Parte del ordenador que recibe los golpes cuando el software se cuelga.
    PESIMISTA: Optimista con experiencia.
    TRABAJO EN EQUIPO: Posibilidad de echarle la culpa a otros.
    LENGUA: Órgano sexual que algunos degenerados usan para hablar.
    IMPACIENCIA: Esperar con prisa.
    FÍSICO CUÁNTICO: Es un hombre ciego en un cuarto oscuro, buscando un gato negro que no esta allí. (Clavaíto, clavaíto)
    DOLOR DE CABEZA: Anticonceptivo mas usado por la mujer de los 90.
    CURA: Persona a la que todos llaman padre menos sus hijos, que le llaman tío.
    BOY SCOUT: Un niño vestido de gilipollas comandado por un gilipollas vestido de niño. (Al autor de esta definición hay que inventarle un Nobel expresamente para él)
    July 15

    Trata de Bobby, mon amour (No es falsa moral II)

     Del espacio de una amiga: http://humoblanco.spaces.msn.com/blog/cns!E1F6009F02058278!488.trak

    Cita

    Bobby, mon amour
    Hola geles7,

    Hemos encontrado imágenes con desnudos parciales (imágenes de pechos de mujeres, o de hombres desnudos completamente, o bien de nalgas de mujeres) en su Espacio, humoblanco. Elimine todas esas imágenes de su Espacio en un plazo de 120 horas o se le deshabilitará el mismo. Si tiene preguntas acerca de los tipos de imágenes permitidas en MSN Spaces, haga clic en el vínculo del Código de conducta en la parte inferior de la página MSN Spaces.


    Atentamente,

    Bobby
    Atención al cliente de MSN Spaces
     
     
     
    Hola, Bobby
     
    Leo estupefacta tu email. Nunca imaginé que podría comunicarme contigo de una manera tan abierta y cordial. Tan llena de franqueza. No puedo por menos que corresponderte con la misma moneda. Y lo haré a pesar de que sé lo que pensarás de mí  si llega a tus ojos esta carta (y si alguien te la traduce, claro). Sin embargo encadenada a mis pecados, todos ellos capitales, me es imposible evitar la manifestación de mis deseos. Mi alma es pecadora,  querido Bo. Fíjate cuán sucia soy que me excitan los hombres que hablan claro, Bobby. Y tú lo has hecho hoy conmigo. Lo sé, lo sé, Bo querido, nunca me permitirías que te lo demostrara. Y yo nunca osaría penetrar en el santuario que es tu cuerpo, en la prístina inocencia de tu alma pura, en la tierna y cruel rojez de tus rodillas, en las dos marcas carmesí que serían tus nalgas...
     
    Vaya, lo he vuelto a hacer.  Lo siento, Bobby, no he podido evitarlo. Es el demonio que llevo dentro. Nunca más volverá a ocurrir, pierde cuidado. Sé cuando debo retirarme. Sé cuando un hombre me está diciendo no. Me es imposible no rendirme ante gente tan educada y formal. Tan exquisita. Gente que aprecia la cultura y la belleza. Gente que ama el arte. Ahí es donde se ve que sois gente de bien. Gente de orden. Gente de ley. 
     
    Bobby… comprendo, ¡no sabes de qué manera¡, que la visión de una nalga redonda y suave al tacto produzca estragos en tu bragueta. Estragos que luego Molly, si hay una Molly, tendrá que limpiar y frotar con sus delicadas manitas. Si no hay Molly, me temo que tu criada portorriqueña pensará muy mal de ti y se lo contará a las otras criadas, latinas todas ellas, en el supermarket. ¿Imaginas?: “El Mr. Bob, tan fino él, que pega el gatillazo cada dos y cada tres. Chica un asco”. Ya sabemos (la gente es muy mala y los latinos más), que estos comentarios siempre terminan llegando a una supuesta Molly, o Minnie, o Peggy. O a sus padres. O peor aún: a tu jefe. En el país de la oportunidades, este tipo de cosas no te las puedes permitir. Ni se te ocurra, Bo. No te preocupes por mí, te aprecio en lo que vales y retiro de tu visión todo aquello que podría arruinar tu vida personal y profesional y, tal una guinda blanca y clintoniana, dejaría resecas todas tus braguetas. Lo dicho, un asco.
     
    Se entiende, Bobby, se entiende.
     
    Pero Bo, Bo… ¿quién no se estremecería de placer ante la visión de un pecho terso, de un pezón erecto, de una cintura esbelta y suave al tacto? ¿Y qué me dices de ese suave cosquilleo entre los muslos, ese que tú habrás sentido al atisbar, en la pantalla grís de tu ordenador, el vello del hermoso pubis desnudo y satisfecho por el placer recibido? ¿Imaginas sentirlo entre tus manos? ¿Imaginas tus dedos jugando entre sus rincones? 
     
    De lo que no me cabe la menor duda, visto el elegante estilo de tu escritura, es de que tu alma sensible habrá captado a la perfección la esencia animal en los ojos de las hermosas mujeres que me obligas a retirar en 120 horas. ¿Y qué decir del pliegue cansino en la boca de otra de las mujeres, lleno de hartazgo y, a la vez, pleno de vida?
     
    Pero Bo, Bo querido... no has de tener miedo de las reacciones de tu cuerpo, de los sueños de tu mente. Eso que has sentido al ver las obras de un artista genial no es más que la lógica emoción ante la belleza y no demuestra otra cosa más que tu extraordinaria “sensibilidad” para captar el arte. Porque, efectivamente, Modigliani es arte. En Europa le estudiamos (está en los libros de texto y todo) desde nuestra más tierna adolescencia. Nunca imaginé que no conocieras a Modigliani, Bobby. No me culpes por haber cometido tal falta. ¿Cómo imaginar que el responsable de atención al usuario de MSN no tiene ni idea de quien es Modigliani?  ¿Ese self made man no incluye clases de cultura general? ¿No? Pues vaya.
     
    Bobby, Bobby… no puedo ni sospechar qué cosa extraña, qué mutación genética se hubiera producido en ti, y en tu bragueta, ante la visión de la Maja desnuda de Goya, (otro pintor español Bobby querido, muerto hace unos cuantos años) o, peor aún, Las tres gracias de Rubens (éste es flamenco, pero de Holanda, no de oleyole, y también fallecido el pobre). Tanta carne junta. Tanto objeto de pecado bailando al son de una música pagana. Tanta lujuría en la indolente postura de una supuesta duquesa. No hubieras podido soportarlo, lo sé. Ahora ya lo sé. La ignorancia y la estupidez tienen eso.
     
    Saludos a Molly, si la hubiere.
     
    geles7
     
    Ángeles Fernández
    Julio/2006
    June 29

    No fueron sueños. Fueron ilusiones.

    Parece que todo se ha caído.
    De nada me sirven las ilusiones rotas.
    Aquellas risas y sonrisas, tanta cercanía, tan dentro el uno del otro.
    La imperiosa necesidad de besar y acariciar, penetrar.
    Fantasías de lo cotidiando acompañándome a pesar de tu ausencia.
    Felicidad, felicidad alimentando más felicidad.
    Sentir amor en lo más insignificante.
    Mañana huele al aroma del Paraíso.
     
    Y decidiste que en tu camino no estuviera yo.
     
    Proyectos muertos, deseos que no cuajarán.
    Ilusiones rotas.
     
    Y todo grita que nunca más volveré a permitir que nadie esté tan dentro.
    Levantarme, con voluntad férrea, épicamente afrontando el dolor y caminar con paso inquebrantable, inaccesible.
    El dolor espolea mi voluntad, multiplica mi fuerza.
     
    No fueron sueños, fueron ilusiones.
    Ilusiones rotas.
     
    Quiero que me maten si alguna vez hago esa idiotez...
    Quiero que me maten si alguna vez me defiendo de la vida así.
     
    No fueron sueños. Fueron ilusiones.
    Ilusiones vivas. Siguen en mí.
     
    Ilusiones que me llenaron de risas y deseos. Complicidad y plenitud.
    Risas de verdad, deseo sentido en mi piel.
    El placer de compartir. El placer de estar desnudo sin la incómoda ropa. El placer de ser sin estar obligado a parecer.
    Buscado. Importante. Querido. Sentirte lleno.
     
    Eran ilusiones, reales, vivas. No fueron sueños de los que desperté.
    Maravillosas ilusiones. Y sembraron en mí.
     
    No quiero ser fuerte como una coraza. Quiero la blanda fuerza del que se atreve a abrir su brazos a sabiendas de que el dolor alguna vez llegará a su pecho.
    Ni mil cornadas cerrarán mis brazos. Ni mil cornadas me volverán imbécil.
    No quiero llegar al final de mi vida diciendo que nadie fué capaz de hacerme daño. Quiero que en mi epitafio ponga: "La historia no escribirá sobre sus hazañas. Pero qué feliz fue el jodido."
     
    No quiero que mi vida la domine mi voluntad ni mi habilidad para no sentir.
     
    A tomar por culo duro de película, a tomar por culo héroes infelices, baladas de juglares cantando a la desesperación.
    A tomar por culo versos de admirados muertos en vida.
    A tomar por culo lágrimas hermosamente pintadas en postales.
    Aquellas ilusiones siguen en mí. Ilusiones que terminaron pero que están vivas. Porque reí con ganas y mi piel deseó. Porque no temí que miraras y fuí feliz cuando estabas.
    Que me quiten lo bailao. Si se atreven.
    Y cada vez que me las quiten una vez más las volveré a buscar. Y a tenerlas.
     
    Quiero ilusionarme y reirme. Besar y sobre todo desear besar.
    Quiero y voy a ilusionarme, a abrir mis brazos, a gritarle al miedo que no existe el fracaso, que no existe el éxito. Que solo existe la felicidad o su ausencia.
     
    Ven y hazme reir, consigue que sea feliz en lo cotidiano. Inténtalo que yo no voy a cavar trincheras que corten tu avance hacia mí.
     
    Dame la felicidad insignificante que nadie apreciará. La de esa conversación cercana, la de la sonrisa de tu mirada, la de tus labios diciéndome: "Qué bien se está contigo".
     
    No esperes que sea el sentimiento trágico de la vida. Eso para los que se ganan el sueldo fabricando ídolos.
     
    No quiero sueños.
    Pero... ¡Joder! ¡Cómo me gustan las ilusiones!
     
    Ven.  No te apartaré atemorizado. 
    Ilusióname... y entonces...
    Ilusióname y un millar de abismos no podrán impedir que mi alma te bese.
     
     
     
     
    June 28

    Sin caricias

    Sobre ella.
    Mi mano baja entre sus pechos, sin tocarlos, sin conceder el placer a sus pezones.
    Mi palma arde sobre su piel. Extendida, abierta, empujo suavemente intentando atravesar su piel, intentando introducirla dentro de ella. Entrar y follar su alma con mi mano.
    Le quema, arde  y me inflama.
    Abro mi boca, mucho, con todo mi brazo separándome de la suya. Mi boca abriéndose abre la suya.
    Gime, un espasmo, un estertor, otro gemido.
    Arde, y me inflama.
    Mis ojos como carbones encendidos, enloquecidos, se clavan en los suyos.
    Una orden, suplicante, entrecortada por la excitación
    - Abrete para mí...
    Mis ojos entran a través de los suyos. Enfebrecidos, con enloquecida determinación. Mis ojos follándola a través de sus ojos.
    Necesitada y yo necesitando su necesidad.
    Arde, y me inflama.
    Se contrae, gime, otro espasmo. Mi mano la aprieta contra el colchón... Mi palma atraviesa la piel de su pecho follando su alma.
    Necesita ser invadida, con ansiedad. Necesito llenarla, me quema.
    Mis ojos la follan a través de sus ojos.
    Sus piernas me cercan, se abren, chantajeando mi deseo.
    La palma de mi mano en el interior de su muslo la abre más.
    Su mano aferra violentamente, repentina,  mi brazo, tratando de empujarme a llenarla.
    Se agita. Se agita. Se agita. Arde, me quema, me inflama. Me necesita urgente, mi necesidad me urge. Necesito. Le niego el placer de sentirse plena, me niego la liberación de desbocarme en ella.
    Tortura.
    Duro. La punta de mi deseo apenas lame el centro de su locura, la entrada a la exquisita tormenta.
    Mis ojos follan sus ojos. Entran, entran, le gritan mi locura. Mi locura le quema. Su fuego me enloquece.
    Abierta, le confirmo mi necesidad.
    - Abrete...
    Un violento espasmo recorre mi espalda dando un latigazo hasta mis caderas. Pero mi ariete no empuja, no atravieso su horno.
    Destila lava. Un ardiente néctar que me resulta insoportable eludir.
    Mi boca se abre abriendo en la distancia aún más la suya...
    Mi mano en su muslo inmoviliza su pierna...
    Abierta, expuesta...
    Sus ojos me reciben inmensos, sus pulmones me gritan su deseo...
    ¡Su locura me tortura!
    ¡Me hundo!
    Me hundo en ella y todo el universo me recorre en un instante haciendo que mis párpados pierdan toda su fuerza, mi mirada en el infinito, ciega...
    No soy consciente de su grito que enseña su placer.
    Me sujeto a ella para que su tormento sea el mío, para que su necesidad me enloquezca. Y ella hace lo mismo.
    Dentro, invadida.
    Empujo y sus caderas me devoran.
    Necesita y necesito dar.
    Dentro, torturándonos de placer... hasta que gritemos el orgasmo liberador.
     
     
     
     
    June 25

    Prestidigitación

    Se ha desatado la polémica con el uso por parte de la CIA de los datos de la SWIFT, (esa empresa cooperativa de datos de transacciones bancarias de no sé cuantos miles de bancos en todo el Mundo)
    A mi juicio el debate se está desviando peligrosamente a lo menos importante. Estamos ante la habitual situación en que los hechos, los detalles, son los que priman, por encima de lo que importa más que eso: en este caso la ausencia de credibilidad en un gobierno, en la clase política y en unos servicios secretos. La desconfianza en el "aparato" del estado.
    La pelota está en el campo de si puede alguien tener acceso a la información de las transacciones bancarias aunque sea con la excusa de luchar contra el terrorismo.
    No me lo creo. Eso no es a lo que nos negamos.
    Lo que no concedemos, o no concedo yo, es credibilidad a la clase política ni a los servicios secretos.
    No me fío de su buena fe. Se que usarán toda la información que puedan y hasta donde puedan.
    Y eso es lo que quisiera gritarles: vosotros no quiero que lo hagáis. Sois delincuentes habituales.
    Porque, sinceramente, ¿si nos fiáramos de quien accede a esa información y nos dijera que es para combatir el terrorismo daríamos nuestro asentimiento? Yo al menos sí.
    A ellos les conviene mantener el debate en que la causa (la lucha antiterrorista) es suficiente para pasar por encima de ese derecho de confidencialidad. Al menos tienen alguna oportunidad si tienen un argumento.
    A mí me interesa llevar el debate al verdadero terreno: vosotros sois peligrosos. Con toda la razón del mundo no tenéis derecho a tener esa información. 
    Ellos intentarán hacer un juego de prestidigitación, intentando que toda nuestra atención se centre en la lucha antiterrorista.
    Nosotros debemos decirles que hay juguetes que no deben estar en manos de determinados niños. Y otros mucho menos deben estar en manos de determinados delincuentes. Y ya no entro en que Bin Laden sea un ex-CIA ... Que si tú la has preparado, arréglala tú...
    ¿Solución? No votes a quien no crees, ni siquiera al menos malo. Si hay suficiente "castigo" con la ausencia de votos ya entrará alguien en ese nicho descontento aportando verdaderas soluciones. Lo dijo, Darwin... o puede que no lo dijera pero quiero imaginar que la evolución funcionará así.
     
    June 24

    Las ideas claras

    El otro día en el programa de Quintero éste entrevistaba a Gabilondo.
    Al final Quintero le inquirió a Iñaqui Gabilondo por esa pregunta que le gustaría hacer y no hizo. Gabilondo dijo que había varias que no había hecho.. y al final dijo una, entre sonrisas:
     
     - Le preguntaría al Rey: ¿Es usted monárquico?
     
    Jesús Quintero le respondió:
     
     - O al Papa: ¿Cree en Dios?
     
    Se quedaron callados... sonriendo... repitiendo alguna vez la pregunta en voz baja...
    Estaba claro que su memoria les traía muchas situaciones controvertidas, muchos enfrentamientos de pensamientos... Muchas dudas.
    No pude evitar que viniera a mi cabeza San Manuel Bueno Mártir,  de Unamuno. Aquel cura que trataba heroicamente de aliviar la angustia de sus fieles mintiendo acerca de su sentimiento de su propia fe. Heroicamente porque hace falta mucho valor para comerte las entrañas y dar consuelo a quien está menos enfermo que tú. Y era también inevitable que me llegara la frase de aquel libro que desde que la leí me ha acompañado siempre: "La fe sin duda no es fe".
     
    Y volví a pensar en cuanto se sobrevalora a la gente que siempre tiene las ideas claras o aquella con una férrea determinación. Y mi experiencia me cuenta como las veces que he visto esa determinación constante e inagotable en el tiempo ha sido una determinación excluyente y sin los compañeros de viaje que enriquecen.
     
    Me dan miedo las personas que tienen sus ideas demasiado claras. Y si encima tienen poder, el que sea, aún más.
     
    Me dan miedo aquéllos que siempre muestran una actitud llena de determinación, que llevan el rodillo por encima de cualquier obstáculo. Aquellos cuya determinación les lleva a conseguir siempre sus objetivos. Me resulta complicado entender que nunca tengan que cambiar de objetivos por haberse equivocado al elegirlos o abandonarlos en mitad de su empresa por darse cuenta de que surgen otros más válidos.
     
    Me dan miedo esas personas tolerantes y educadas que conocen La Verdad. Y si encima son idiotas o simplemente se asustan de estar equivocados hacen que prepare mis defensas porque se volverán intolerantes y peligrosos cuando sean cuestionados.
     
    Confío en quien duda. En quien sabe que su aprendizaje tiene errores que tendrá que corregir contínuamente. Y si además de atreverse a dudar es capaz de arriesgarse a continuar un camino, le admiro.
    Ese que duda será capaz de pararse a escucharme y lo hará por un motivo más poderoso que el respeto. Me escuchará con la esperanza de resolver sus popias dudas.
    Aquél cuyas dudas hagan que su determinación sea abierta y para nada inexorable, abierto a cambiar su meta, a darse cuenta de otros razones que le llamen, de darse cuenta de las alternativas.
    Confío en el que duda y crece, por la madurez con la que asume sus dudas. Y espero y le deseo que sus dudas no le lastren y le permitan seguir aprendiendo, creciendo y sobre todo que le permitan avanzar. Porque dudar y pararse tampoco conduce a nada. La sabiduría encerrada, sin acción, es egoísta e inútil.
     
    Demasiadas veces me han dicho que sé lo que quiero, que tengo las ideas muy claras y mis principios muy sólidos.
    No me gusta. Espero que confundan mi vehemencia con seguridad.
    Porque lo que quisiera de mí mismo es poder dudar eternamente sin que el desconocimiento me produzca angustia.
    Y poder dudar sin que eso me impida seguir avanzando.
    Quiero ser capaz de entender y comprender. Y eso no lo conseguiré teniendo desde ya las certezas y las respuestas.
     
    Solo se que cuanto más se más consciente soy de cuántas cosas nuevas aparecen ante mí que desconozco; desconocimientos aumentando en progresión geométrica. Que cuanto más avanzo y más aprendo más me doy cuenta de cuantos errores tienen mis axiomas.
     
    Hay pocas certezas absolutas. No quiero que mis certezas falsas se vuelvan radicales y me alejen de nadie.
    No quiero tener mis ideas claras.
    Ojalá pueda convivir en paz con mi ignorancia, con mis dudas.
     
     
     
     
    June 21

    El juez que durmió tranquilo

    Infinidad de veces he pensado en la cobardía, el egoísmo o el desentendimiento de muchísimos profesionales de la Ley (paso de llamarles profesionales de La Justicia -artículo exclusivista y en mayúsculas incluído-) . Eso que hace que se escuden en La Ley para justificar sus actos (su curro, su sueldo y a veces su cobardía).
    Así lo dicta La Ley. La Ley que está por encima del individuo, del ser humano.
    El hombre al servicio de La Ley, no al revés.
    Si La Ley no es justa ni la uses, ni la invoques.
    Evidentemente lo que sigue a continuación no es mío, es de Pérez-Reverte.
     
     
    PATENTE DE CORSO
    El juez que durmió tranquilo

    ARTURO PÉREZ-REVERTE | El Semanal | 16 de abril de 2006



    Alguna vez les he hablado de mi amigo Daniel Sherr, judío, alérgico y vegetariano, que además de tener un corazón de oro y ser un ecologista excéntrico y pelmazo, es el mejor intérprete del mundo. Trabaja para Naciones Unidas, diplomáticos y gente así, habla más lenguas que un apóstol en Pentecostés –su amistad soportará esa hipérbole poco ortodoxa en lo mosaico–, y asiste a inmigrantes hispanos en los juzgados gringos. A veces, mientras saca un plátano del bolsillo y se pone a pelarlo sin complejos en la mesa de un restaurante de varios tenedores –«Tiene mucho potasio», le dice al incómodo camarero–, Daniel me cuenta historias judiciales tristes, recuerdos que lo dejan hecho cisco durante días y noches. Para alguien que, como él, cree que la compasión hacia los desgraciados es obligación principal del ser humano, los juzgados suponen, a menudo, una nube oscura sobre su corazón y su memoria. Pero hay que ganarse la vida, dice con sonrisa triste. Además, cuando se trata de pobre gente, siempre puedes echar una mano. Ayudar.

    Ayer, mi amigo me contó, al fin, una historia reciente que no es triste. Hablábamos de jueces y de injusticias; de cómo, a veces, quien administra la ley, con tal de no complicarse la vida, pone la letra de ésta por encima del sentido común y de la humanidad. Fue entonces cuando Daniel me contó el último asunto en el que había intervenido como traductor, en un juzgado de familia de Nueva Jersey. De una parte, una mujer con una niña de dos años, cuya custodia pedía. De la otra, un funcionario de la división de Juventud y Familia del Estado. En medio, un juez. La mujer, ecuatoriana, solicitaba seguir con la niña, de origen mejicano, cuya madre se la había confiado hacía año y medio y no había vuelto nunca más. La señora pedía la custodia legal de la niña, pues las vacunas para la criatura costaban ochenta dólares la inyección, ella tenía un trabajo humilde y escasos recursos, y con la custodia legal tendría derecho a que por lo menos las vacunas las pagase el Estado. Pero había un problema: la ecuatoriana era inmigrante ilegal. Su situación, ley en mano, obligaba al juez no sólo a acceder a la petición del funcionario del Estado para que le quitasen a la niña, sino, llevado el caso al extremo, a expulsar a la mujer de los Estados Unidos.

    Según me contó Daniel, el juez inició así su interrogatorio: «Señora Espinosa, usted no está en este país legalmente, ¿verdad?». La respuesta fue: «No, señoría». El juez miró a la niña, que correteaba entre los bancos de la sala. «¿Sabe usted que el funcionario del Estado alega que Nueva Jersey no puede ofrecer prestaciones a un trabajador indocumentado?» La señora parpadeó, tragó saliva y miró al juez a los ojos: «Sí, señoría». El juez guardó silencio un momento. «Señora Espinosa –dijo al fin–, lleve esta hoja con mi membrete y mi firma a los Servicios Católicos de ayuda. Mi ayudante le dará la dirección. Dígales que va de mi parte y que quiere regularizar su situación.» Dicho eso, el juez se dirigió al funcionario del Estado: «Como ve, la señora Espinosa está tratando de regularizar su situación. ¿Es suficiente?». Pero el funcionario no parecía convencido. Para él, la ecuatoriana era un número más en los expedientes, y sus jefes le exigían eficacia. «Señoría…», empezó a decir. El juez levantó una mano: «Escuche, señor X. Como juez tengo que aplicar la ley, pero también necesito poder dormir con la conciencia tranquila. Es evidente que esta señora es una madre concienzuda y que realmente ha ayudado a la niña. Mírela. A esa niña la quieren, y donde mejor va a estar es con esta mujer». El funcionario seguía aferrado a sus papeles: «Señoría, la ley…». El juez arrugó el entrecejo y se inclinó un poco sobre la mesa hacia el funcionario: «Mi trabajo consiste en aplicar la ley, pero administrándola e interpretándola con humanidad. Además, esta mujer ha demostrado cierto valor al venir aquí, a un tribunal, siendo ilegal. Podría haber sido detenida y expulsada, y aun así ha venido. Y lo ha hecho por la niña. Así que dígaselo a sus supervisores. Y usted, señora, haga lo que le he dicho. Y vuelva a verme dentro de treinta días».

    Cuando, mascando un tallo de apio, Daniel terminó de contarme la historia, sonreía con aire bobalicón. «¿Y tú qué hiciste?», le pregunté. «¿Yo? –respondió–. Pues, ¿qué iba a hacer? Traducir escrupulosamente cada palabra.» Luego me miró acentuando la sonrisa, con un trocito de apio en el labio inferior. «Pero esa noche yo también dormí tranquilo.»

    No es doble moral

    Hace nada MSN le ha cerrado el espacio a una amiga. El motivo me parece más que irritante: por imágenes pornográficas o demasiado insinuantes.
     
    Os pego algunas de las fotos contenidas en este espacio para que veais que hay gente tantontatantontatantonta que parece ficción. Groucho, por favor, resucita. Te necesitamos.
     
    La supremacía de USA y de sus valores nos están convirtiendo en una sociedad enferma. Esa supremacía exporta no solo mercancía material, sino también actitudes, formas de pensar, cultura ,en el amplio sentido de la palabra, en definitiva.
     
    Y esa forma de ser ya no es doble moral, ni siquiera es una hipocresía que roza el infinito. No se trata ya de predicar y aparentar algo descaradamente, es algo peor: ¡es esquizofrenia pura y dura! Están convencidos, sin el menor resquicio en sus esquemas mentales, que pueden y deben enarbolar la cruzada contra la pornografía en un espacio y alquilar sin problemas una película porno. El único requisito es que Mr. Dólar apruebe y de su consentimiento. ¡Están convencidos de que actúan bien!
     
    Bueno, no tengo demasiado tiempo ahora, pero sí os voy a poner dos tipos de imágenes.
    Una selección corresponde a las pornográficas de la página de mi amiga, imágenes que atentan contra las tradiciones de los anunciantes, los clientes de MSN.
    La segunda es una de las  fotos que he encontrado en MSN. Y os garantizo que en menos de cinco minutos podréis encontrar varias bastante "pornográficas". Eso sí, hay que reconocer que estas últimas pagan peaje, tienen su factura acreditada y están bendecidas por los beneficios. A ver si reconocéis la de MSN. :-D
     
    Espero tener ganas de seguir escribiendo acerca de esto. Hay mucho más, demasiado. Pelamingas, que son unos pelamingas.
     
    Imágenes del espacio de mi amiga
     
     
    June 19

    ¿Límites?

     
     
                      Límites
     
    ¡Eso no!
    Tenías la certeza absoluta de que nunca aceptarías eso, que no traspasarías esa barrera.
    Y ahí estás, escuchando como ese Amo que ya no sientes tuyo te empuja hacia donde desde que recuerdas te has negado a ir.
    ¿Por qué de repente le ves lejano, sientes que es un extraño ese a quien tenías tan dentro?
    Sus ojos determinados enmarcados en una cara que no expresa nada. Esa sonrisa llena de triste ternura... y esa expresión ausente de todo mensaje.
    Esa voz suave , que acaricia,dulce. Dulzura desmentida por esas palabras tan crueles.
    Su actitud sin el menor atisbo de compasión.
    ¡No, peor que eso! Esa orden no te entiende, no te contempla, no le importa que puedas pensar o sentir.
    Y tienes la certeza absoluta de que pase lo que pase será el último día, que ya no volverá a ser tu Dueño, que le repudiarás, que huirás de él.
    No debió hacerlo.
    Esa angustia y... ¡Dios! Inexplicablemente tu deseo te inflama. ¿Cómo puedes estar tan excitada ante tanta desconsideración, ante tanto miedo, ante tanta ausencia de complicidad? ¡Ha traicionado tu confianza!
    Su mano se posa en tu hombro y sientes que a pesar de que te quema, un incontrolable escalofrío te recorre.
    Estremecemiento.
    Su voz, dulce, azota sin piedad todos tus principios; los propios y los inculcados.
    Esos ojos siguen desbordando esa sonrisa tan llena de ternura que rechina en un acto tan cruel.
    Y tu sexo grita desesperado, grita desgarradoramente el hambre que siente...
    Y empiezas a oir los cascos de los caballos que traen a esos pavorosos jinetes. Aquellos de los que siempre has huído. Aterradores.
    Tu mente es una tormenta sin control...
    Y tu sexo sigue gritando. Cuánto darías por no sentir ese deseo incontrolable, por no enseñarle como vas a... como... No, ¡No!... Enseñándole que tu sexo te doblegará, que te obligará... No, no quieres que el vea tanta indefensión.
    Tenías la certeza absoluta de que nunca aceptarías eso. Sabes que no vas a poder evitarlo. Que los gritos de tu deseo te obligarán a hacer lo que no quieres. Mucho más que eso; el mayor sacrilegio que puedas cometer ante ti misma.
    Lágrimas de rabia y rendición. Vas a negarte a ti misma. Ahora lo sabes.
    Los jinetes se acercan por tu espalda y el pánico se apodera de ti.
    Le conoces, y sabes que Él no se conformará con dejarte a merced de los fantasmas. Hará que les mires a la cara. No te dará el bálsamo de poder cerrar tus ojos al horror.
    La soledad ante el infierno.
    Tienes la certeza absoluta de que después de esta tortura nunca más permitirás que se acerque a tí. Sientes la rabia de la confianza defraudada, de la incomprensión, y el pavor de no poder escapar.
    Como grita tu sexo, como grita desesperado, necesitando el orgamos, la explosión que te libere de su hambre infinita.
    Sin mente, la tormenta te arrastra, te arrasa... Y estallas rodeada de pánico, de dolor... sucedido de un placer que hace que te deshagas, vaciándote. Sientes que ese placer estalla desde lo más interno e íntimo de tí. Te desintegra y dejas de ser.
    Dejas de ser.
    Catársis.
    La paz.
    Semiinconsciente, tu cuerpo y tu mente recuperándose del inhumano esfuerzo. Y dentro de tí sin darte cuenta, en tu sueño cercano al coma, se sedimenta aquello que tu desesperación no te dejó ver.
    Sabes que no tienes certezas tan absolutas.
    Desde algún lejano lugar en tu memoria recuerdas sus palabras: "si hay algo que aterroriza a un fantasma es que le mires a la cara".
    Nunca te pidió que obedecieras, nunca te dió una orden... Te llevó, sin pedirte permiso ni darte explicaciones. Sin contemplaciones.
    Y solo viste una de sus manos , la que te llevaba a tu infinita soledad ante los brutales jinetes. Pero ahora sabes que estaba su otra mano, aquella que te agarraría y arrastraría fuera del infierno si por un momento él hubiera sentido que podías quebrarte.
    Nunca te pidió que obedecieras.
     
     
    June 15

    El país paralizado

    Les oigo preguntarse como algo tan intranscendente como ir en calzoncillos detrás de un balón paraliza todo un país. España, por ejemplo.
     
    Me pregunto si con la cantidad de problemas que tenemos de nacionalismos exacerbados, inmigración, pérdidas de personajes que nos enseñen un ideal o una ilusión que nos llene... Me pregunto si van a tener razón.
     
    Pero nada importa. El partido empieza.
     
    En nuestro equipo un negro que ha abrazado nuestra bandera, un inmigrante hijo de un país destino del a veces infame turismo sexual, cuyo gentilicio en femenino suele ser peyorativo en muchas circunstancias. Un negro al que se le encomienda la labor de picar piedra, y lo hace, y más. Pica pìedra, protege a sus compañeros, sí, pero además hace el trabajo que es responsabilidad de otros. Asume iniciativas, coordina a veces, ataca y no se esconde, burla al contrario y le dice al enemigo que sus compañeros no están solos. Un negro inmigrante implicado con un objetivo, con una gente, un grupo y un espíritu, sin preocuparse de fronteras artificiales ni de causas creadas por pelamingas necesitados de votos.
     
    Otro inmigrante aceptado en el último momento, venido de las tradicionalmente llamadas tierras hermanas que una vez esquilmamos y a cuya gente llegamos a esclavizar, que una vez cuando la miseria nos atenazaba nos alimentaron y a las que ahora parece que negamos nuestra solidaridad e incluso su derecho a la superviencia. Un inmigrante al que también le toca parte del trabajo sucio  que parece que lleva una eternidad asumiendo el espíritu de su equipo, que no parece recién llegado y que parece parte del mismo ser del equipo. Peleando y sirviendo para el lucimiento de otros.
     
    Un vasco que tira líneas y se juega literalmente la cabeza por una bandera que, dicen, no es la suya. Y quizás lleven razón. Pero al menos en ese momento ese hombre no tenía una bandera, tenía un cometido, una acción que resulta de una causa y no de una frontera, y acrecienta las arcas de la gloria de una bandera que algunos de sus paisanos consideran enemiga.
     
    Un catalán, según algunos extranjero, que por cada poro parece que grita: "Tranquilos, yo los paro, empujo desde atrás. Conducid y llegad" .Todo corazón, todo valor, que no se limita a hacer muy bien su cometido, sino que además sorprende al mundo entero además de por su coraje por crear belleza y compromiso, más allá de lo que se espera de él. Que es quien no solo protege, empuja, además conduce de una forma solo reservada a los grandes, se arriesga yendo más lejosde su obligación y continúa, y cede la medalla a un capitalino, ¿odiado enemigo?
    Y medio mundo, o más, hablará con admiración de ese... español.
     
    Otro catalán al que los demás en silencio llaman jefe. Y no por donde nació, sino por lo que es, por lo que sabe hacer, por lo que puede dar a todos los que están en ese minúsculo recinto escondido en un punto del mundo. Por como pone todo su saber al servicio de un grupo, uniéndolo, llevándolo,  por el mejor de los caminos, sin tener en cuenta el color de su piel o su idioma. Dirigiéndolos.  Son los suyos y él tiene una responsabilidad. Y tiene una fe.
     
    De muchos, luchando, esforzándose, no rindiéndose, superándose, creando, apoyando solidariamente, usando su cerebro y soportando el sufrimiento que sienten sus músculos y su piel.
    Comprometido con un grupo, comprometidos con una ilusión, y realmente con un espíritu.
    Comprometidos con los sueños que crean, obligados a no defraudar. Comprometidos con la responsabilidad de ser ídolos y marcar caminos de muchos a los que nunca conocerán.
    Deporte en definitiva.
     
    Yo no veo el momento de que llegue el 19 de junio del 2.006 y ser uno de los que abandonen todo para ver a unos tíos a los que tanto les afecta un jueguecito con una pelota.
     
    Si no sabes por qué un país entero puede paralizarse por algo que no le va a reportar un coche mejor o una camisa de marca yo no sabré explicártelo.
    Solo te puedo aconsejar que para entenderlo hagas deporte.
     
     
     
     
    June 13

    Salí de fiesta, mamá

    Este escrito que puede que leas a continuación no es mío. Simplemente creo que debe ser leído por mucha gente.
     
    Salí de fiesta mamá
    Fuí a una fiesta y me acordé de lo que me dijiste.Me pediste que no bebiera alcohol mamá. Por eso, bebí un Sprite. Sentí orgullo de mi misma .Hice una elección saludable y tu consejo fue correcto. Y cuando la fiesta finalmente acabó la gente empezó a conducir sin estar en condiciones... Fui a mi coche con la certeza de que iría a casa en paz. Nunca podría imaginar lo que esperaba mamá... algo que no podría esperarme. Ahora estoy tirada en la carretera y oigo a un policia decir "El chico que provocó este accidente iba borracho". Mamá, su voz parecía tan distante... Mi sangre está derramada por todos lados y estoy
    intentando con todas mis fuerzas no llorar. Puedo oir a los médicos diciendo: "Esta chica va a morir". Él , como yo,había salido de fiesta pero , él decidió beber y conducir y ahora yo tengo que morir...
    ¿Por qué las personas hacen esto mamá?
    Sabiendo que esto va a arruinar vidas...
    El dolor me está cortando con un centenar de cuchillos afilados. Di a mi hermana que no se asuste, mamá, dile a papá que sea fuerte, os quiero tanto, me gustaría que me dieseis un último beso. Alguien debería haber dicho a aquel chico que está mal beber y conducir... Tal vez si sus padres se lo hubiera dicho yo ahora estaría viva... mi respiración se está debilitando, mamá, y tengo mucho miedo... Estos son mis últimos momentos y me siento tan desesperada.... Me gustaría que me pudieras abrazar, mamá, mientras estoy estirada, aquí, muriendo. Me gustaría poder decirte que te quiero, mamá... no siento mi cuerpo, no puedo más mamá, te quiero..
    adiós..."
    Estas palabras fueron escritas por un periodista de
    Informativos Telecinco que presenció un accidente de tráfico en
    1997. La joven, mientras moría, iba diciendo estas palabras a los
    allí presentes .
    June 12

    Perdona que no sienta igual

     Perdona que no sean ni las cuerdas ni la fusta lo que me hagan vibrar.
    Que para mí la piel, el calor, el olor, sean simples adornos.
    Discúlpame que el gesto de una cara contraída me eleve por encima de mí mismo, mucho más allá del contacto placentero de unos labios.
    Lo sé, sé que lo sabes.
    No es el envoltorio del cuerpo lo que hace que sientas el deseo.
    Pero... no dejes que te sigan mintiendo. El sexo no está en el cerebro. No es el más potente afrodisíaco tu intelecto.
    Amor, ternura, humillación, miedo, vergüenza, el sentimiento de vulnerabilidad o de impotencia. Felicidad o dolor. El alma es su propietaria. Son hijos y vasallos del alma.
    Disculpa si pienso que la técnica no es la vida.
    Disculpa si pienso que el cerebro solo ayuda a ponerte en el camino, no a vivirlo. Que del arte solo se puede enseñar en que dirección está. Disculpa si pienso que hay cosas que no se pueden transcribir, que solo se pueden sentir.
    Disculpa si ya no disfruto quedándome solo en los juegos.
    ¿Qué culpa tengo yo si me han regalado el paraíso?
    Cuando mi mano toca tu pecho, cuando su calor funde y disuelve las barreras, las defensas, penetrando más allá de la carne y los huesos... Cuando acaricio y siento la caricia del alma...
    Y la respuesta es el más desatado deseo.
    Cuando mis palabras llaman a los fantasmas, a las viejas heridas...
    Y la respuesta es el hambre de mí más voraz.
    Cuando mis palabras traen el más insoportable de los dolores...
    Y la respuesta es la confianza y la más increíble valentía.
    Cuando uso mi alma para buscar y enseñar el miedo, la angustia, las cadenas que atan...
    Y cuando todo esto es correspondido con la más hermosa de las entregas...
    Cuando mi alma quiere gritar gracias por tan hermoso regalo...
    Cuando toco el cielo...
    ¿Cómo es posible qué no tenga miedo a perder eso que me hace sentirme tan importante?
    ¿Cómo es posible que no tenga miedo a perder eso que me llena de felicidad?
    ¿Cómo es posible que no tenga miedo a convertirme en una coraza vacía si algún día no lo tengo?
    ¿Cómo es posible que no tenga miedo a dejar de sentir la vida?
    Y aunque juegue a ser Dios, soy un simple hombrecillo.
    No intentes engañarme. No cometas la irresponsabilidad de hacerme creer que no puedo morir en vida.
    Tengo tanto, tanto que perder... ¿Celos?


    Gracias por hacerme sentir mucho más de lo que soy.

     

     


     

    De miedos y estulticia

    Miedo a dar ese abrazo, a decir ese te quiero.
    El temor a saber que puedes amar y puedes perder.
    Y cuando llegue el momento siempre será tarde. Se ha perdido mucho por el camino. A veces es tarde para siempre.
    Y aunque lo sabes tu miedo vence a tu inteligencia y no pronuncias las palabras.
     
    Miedo a recibir ese abrazo, ese te quiero.
    El temor a que se metan dentro de tí y te aten, y te desgarren al salir.
    Y esperas el momento oportuno, a la persona adecuada, el sitio especial. Dilatas renunciando a vivir en cada latido.
    Y aunque lo sabes tu miedo vence a tu inteligencia y no abres tus brazos.
     
    Miedo a no ser, narcotizándote teniendo.
    El temor a no ser valorado, a no ser amado y deseado.
    Y luchas por poseer sus cuerpos,mentes y corazones , su admiración y sus envidias. Creyendo que eres porque tienes, que eres lo que tienes.
    Y aunque lo sabes tu miedo vence a tu inteligencia y ansías tener.
     
    Miedo a no decidir el sentido de tu existencia.
    El temor a la incertidumbre, a lo desconocido. La angustia de lo que ignoras.
    Y buscas saber y controlar. Y tu mente asfixia tu alma, y posees y sometes. Y creas leyes y religiones.
    Y aunque lo sabes tu miedo vence a tu inteligencia y cedes toda tu existencia a tu cerebro, que no es lo más inteligente de tu ser.
     
    Miedo a haberte equivocado.
    El temor de volver a sufrir un nuevo camino, a fracasar y volver a equivocarte.
    Y apuntalas lo que has construído con argumentos , imitaciones y sucedáneos, y dentro de tí no deja de gritar tu más imperioso deseo amargando tu sonrisa.
    Y aunque lo sabes tu miedo vence a tu inteligencia y no cambias tu rumbo.
     
    Miedo a atreverte a ser feliz, conocedor de que esa felicidad hay que alimentarla y cuidarla, de que sentirse vivo es tener la piel en dolorosa carne viva, miedo a perder y no volver a encontrar y echar de menos con angustia.
    Ignorar emborrachados de necedad... Y esperar que eso en lo que no creemos obre el milagro y nos lo de.
     
    No es tan difícil un abrazo, un beso y un te quiero. No es difícil una caricia , un aliento y una sonrisa.
    Solo dan miedo.
     
     
     
     
     
     
     

    Reclamo y acato

    Por el mero hecho de nacer reclamo mi derecho a ser feliz.
    Por el mero hecho de tener derecho a ser feliz acato mi deber de ser feliz.
     
    Por el mero hecho de ser humano reclamo ante cualquier ser humano mi libertad a ser feliz.
    Por el mero hecho de exigir mis derechos como ser humano acato mi deber de permitir ser feliz.